Nacho
Béjar se junta con Basilio Martí -teclista de la banda de Antonio
Vega- para seguir dando vía libre a sus composiciones, reforzadas ahora
por su nuevo compañero de carretera. Graban un único disco que
contiene el tema Agua de río (que Antonio incluiría más
adelante en su Lp Anatomía de una ola). Cuidadas canciones
pop en las que muestran de una forma personal muchas de sus inquietudes. La
escasa repercusión les llevaría a emprender nuevos derroteros:
Nacho en solitario y Basilio coqueteando con el jazz y el funk.